Examen de Inglés de la PAU: Guía Completa

17 de septiembre de 2026

Examen de Inglés de la PAU: Guía Completa

Te quedan noventa minutos, un bolígrafo y una hoja en blanco. No sabes todavía qué texto te va a tocar leer ni qué palabra te van a pedir que transformes. Solo sabes una cosa: dentro de unas semanas te sientas a hacer el examen de inglés de la PAU y esa nota va a pesar en tu futuro. Puede que ya hayas oído hablar de él como Selectividad. Puede que tu profesor lo llame EvAU. Puede que en un formulario oficial aparezca como PEvAU. Todo eso es, en el fondo, el mismo examen.

Y aquí llega la primera trampa, la que casi nadie te advierte a tiempo: el examen que hace tu primo en Madrid no es idéntico al que vas a hacer tú si vives en Galicia o en Cataluña. Cambia si hay listening. Cambia cuánto vale cada bloque. Cambia incluso cuánto te penalizan una falta de ortografía. Buscar "examenes ingles pau" en internet te devuelve consejos genéricos, fechas de otra comunidad y estructuras que no coinciden con la tuya, y eso genera más ansiedad que ayuda.

Esta guía no se centra en una sola comunidad autónoma. Te explica lo que es común a toda España, dónde cambian las reglas según dónde vivas, y qué puedes hacer, de verdad, para llegar preparado el día del examen.

Escritorio de estudio con un cuaderno de examen abierto, un lápiz y un reloj de pared, con una pequeña bandera británica de papel asomando entre los libros

Qué es exactamente la PAU (y por qué tiene tantos nombres)

La confusión de nombres es real y tiene una explicación sencilla: histórica. La prueba de acceso a la universidad en España ha cambiado de nombre varias veces desde que existe, y cada comunidad autónoma adoptó el nuevo nombre a su ritmo. Así que hoy convive el término clásico, Selectividad, con las siglas más recientes: PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), EvAU o EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad) y PEvAU (Prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso y Admisión a la Universidad). La entrada de Wikipedia sobre la Selectividad recoge bien esa evolución de décadas, con cada cambio de ley educativa trayendo un nombre nuevo para, en esencia, la misma idea: medir si terminas Bachillerato con el nivel suficiente para entrar en la universidad.

En la práctica, da igual cómo lo llame tu instituto. Lo que importa es que se trata de una prueba con dos partes: una fase de acceso, obligatoria para todos, y una fase de admisión, voluntaria, para subir nota en carreras con mucha demanda. El inglés (o el idioma extranjero que hayas cursado) vive dentro de la fase de acceso, junto a Lengua Castellana y Literatura, Historia de España o Historia de la Filosofía según tu itinerario, y la materia troncal de tu modalidad de Bachillerato. Esa estructura de fases y asignaturas está explicada con detalle en la guía de estructura de la PAU de Acaddia, que es un buen mapa si todavía no tienes claro qué examen te toca hacer y cuándo.

Antes de que existiera el nombre PAU, la prueba se llamaba simplemente "selectividad" a secas, desde su creación en los años setenta, y durante mucho tiempo fue un examen único con un formato bastante rígido. Con cada reforma educativa (la LOGSE, la LOE, la LOMCE y ahora la LOMLOE) llegó un cambio de nombre y, casi siempre, algún ajuste de formato. La entrada de Wikipedia sobre la Selectividad traza ese hilo completo, y ayuda a entender por qué tu profesor de instituto, que hizo la prueba hace veinte años, te habla de una Selectividad que ya no existe tal cual.

Lo que NO es igual en toda España es la letra pequeña: cuántos puntos vale cada bloque, si hay listening o no, cuánto dura exactamente cada prueba, y hasta qué banco de exámenes de años anteriores tienes a mano para practicar. Eso lo decide cada comunidad autónoma dentro de un marco común fijado a nivel nacional. Y ese marco nacional tiene, desde 2024, una base legal muy concreta.

Por qué el inglés pesa en tu nota de acceso

Tu nota de acceso a la universidad no es solo tu media de Bachillerato. Se calcula así: 60% tu nota media de Bachillerato, más 40% la nota media de la fase obligatoria de la PAU, hasta un máximo de 10 puntos. El inglés es una de las cuatro materias que forman esa fase obligatoria, y no puedes elegir no examinarte de idioma si quieres acceder a la universidad por esta vía.

El nuevo modelo nacional de acceso y admisión, el que sustituye a la antigua Selectividad tal y como la conocías, está fijado en el Real Decreto 534/2024, publicado en el BOE. Ese decreto es el que obliga a todas las comunidades autónomas a mantener una estructura común mínima, aunque luego cada una desarrolle sus propios detalles de examen. Es la razón por la que puedes comparar el examen de Madrid con el de Galicia y encontrar diferencias, pero no encontrarte con un examen completamente distinto en su lógica de fondo.

Necesitas al menos un 4 de media en las cuatro materias obligatorias, contando el inglés, y al menos un 5 en la nota final combinada para aprobar la fase de acceso. Ese matiz importa, y vuelve más adelante en esta guía: un mal día en el examen de inglés no te hunde automáticamente si el resto de materias sostiene la media. Pero tampoco es un examen que puedas descuidar, porque cuenta exactamente igual que Lengua o Historia a la hora de sumar puntos.

Piensa en el inglés como en una de las cuatro patas de una mesa. Si una pata es un poco más corta, la mesa sigue de pie mientras las otras tres aguanten. Pero si esa pata falla del todo, arrastra a las demás. Por eso no tiene sentido ni el pánico ("si suspendo inglés se acabó todo") ni la relajación total ("total, cuenta poco"). Cuenta lo mismo que cualquier otra materia obligatoria, ni más ni menos, y el Real Decreto 534/2024 es explícito en eso: no hay ponderaciones especiales entre las cuatro materias de la fase de acceso, todas pesan igual dentro de esa media.

La estructura general del examen de inglés

Aunque el reparto exacto de puntos varía por región, la lógica del examen de inglés es prácticamente idéntica en toda España. Suele organizarse en tres o cuatro bloques, con un texto de partida en inglés de entre 300 y 500 palabras sobre el que giran las preguntas de comprensión y de gramática. La guía de PAU inglés 2026 de Estudia AI resume bien esta estructura común, y añade que algunas comunidades suman un bloque de listening o incluso de speaking que otras no tienen.

Esta tabla resume el formato típico, el que te vas a encontrar en la mayoría de comunidades autónomas con examen escrito puro:

BloqueQué evalúaPeso aproximado
Comprensión lectoraEntender un texto e identificar ideas, verdadero/falso, preguntas de contenido2 a 4 puntos
Use of English (gramática y vocabulario)Word formation, sinónimos, rephrasing, estructuras gramaticales2 a 3 puntos
Writing (redacción)Escribir un texto de opinión o narrativo de 100 a 150 palabras2 a 3 puntos
Listening (solo en algunas comunidades)Comprensión oral a partir de un audio breve1 a 2 puntos, donde existe

El nivel exigido ronda el B1 alto o el B2 del Marco Común Europeo de Referencia, lo que en la práctica significa vocabulario cotidiano y académico, tiempos verbales variados y capacidad de argumentar por escrito. Si quieres repasar qué implica exactamente cada nivel, tenemos una guía completa de los niveles de inglés de la A1 a la C2 que te ayuda a situarte antes de empezar a estudiar. Y si quieres ampliar el vocabulario concreto que se pide a ese nivel, este repaso de vocabulario de inglés B2 va directo al grano.

No se permite diccionario, ni móvil, ni ningún tipo de traductor. Tienes el texto, tu cabeza y noventa minutos, que es la duración habitual del examen en la inmensa mayoría de comunidades. Bancos de ejercicios y exámenes resueltos de convocatorias anteriores, como los que recopila recursoseso.com, te pueden servir para hacerte una idea de cómo se reparte el tiempo real dentro de esos noventa minutos: normalmente unos veinticinco minutos para la lectura, otros veinticinco para la gramática y el resto para la redacción, dejando un margen final para repasar.

Una pausa breve aquí, porque conviene decirlo pronto y sin rodeos: todo lo que acabas de leer describe un examen que mide inglés escrito, punto. Vas a ver más adelante, en la última parte de esta guía, por qué eso importa tanto como parece y por qué no es toda la historia. Si en algún momento quieres empezar a practicar la parte hablada del idioma en paralelo a tu repaso de gramática, sin que interfiera con tu plan de estudio para el examen, Comigo deja hablar en voz alta con Capy unos minutos al día, algo que ningún cuaderno de ejercicios de la PAU te va a pedir que hagas.

Cómo cambia el examen según tu comunidad autónoma

Aquí está el matiz que más se pasa por alto: no existe "el" examen de inglés de la PAU. Existen diecisiete o dieciocho versiones distintas, una por comunidad autónoma, todas dentro del mismo marco legal pero con diferencias reales en el papel que te ponen delante. La diferencia más importante es si incluye listening o no.

Comunidad autónoma¿Incluye listening?Estructura general
MadridNoComprensión lectora, gramática y writing, todo escrito
CataluñaSíComprensión lectora, gramática, writing y comprensión oral
Galicia (ABAU)SíEstructura similar a Cataluña, con bloque de listening
País VascoSíIncluye comprensión oral además de los bloques escritos
Comunidad ValencianaNoFormato escrito, con cambios recientes en el peso del rephrasing
AndalucíaNoTres bloques: comprensión lectora, use of English y writing

Si estudias en Andalucía, aquí tienes el desglose exacto de fechas y estructura en nuestra guía específica del examen de inglés de Selectividad en Andalucía, con los tres bloques oficiales, la puntuación exacta de cada uno y ejemplos reales del examen del curso actual. Esta guía que estás leyendo ahora es la panorámica nacional, así que si tu comunidad es Andalucía, esa otra entrada te da el detalle fino que aquí no repetimos.

Madrid concentra sus cuatro bloques (comprensión, gramática, writing y un ejercicio de vocabulario en contexto) en un examen completamente escrito, sin listening, de estructura muy estable año tras año. Cataluña y Galicia, en cambio, suman un audio breve con preguntas de comprensión oral antes o después del bloque escrito, algo que obliga a practicar de otra forma: no solo leer y escribir rápido, sino entrenar el oído con podcasts o vídeos cortos en inglés. El País Vasco sigue un patrón parecido al catalán, con comprensión oral incluida, mientras que Baleares también suma listening dentro de su propio modelo. La Comunidad Valenciana, como Madrid y Andalucía, se queda en el formato puramente escrito. Algunos centros madrileños, como el que publica sus propios modelos de examen en colegiolourdes.fuhem.es, suben además ejercicios resueltos que sirven para hacerte una idea concreta de qué tipo de texto y qué tipo de preguntas caen en esa comunidad en particular.

Las diferencias no acaban en el listening. La entrada sobre las modificaciones del examen de inglés PAU 2025 de Academia La Llibreta repasa, por ejemplo, cómo la Comunidad Valenciana ha ido ajustando el peso del rephrasing frente al word formation en los últimos cursos, un cambio que no tiene por qué reflejarse igual en Madrid o en Galicia. Si quieres comparar directamente el examen escrito puro (sin listening) que se hace en Andalucía con el resto de comunidades de esta tabla, esa es otra buena razón para pasarte por la guía andaluza enlazada arriba.

La recomendación práctica es simple: entérate de la estructura exacta de tu propia comunidad a través de la web oficial de tu universidad de referencia o de tu consejería de educación, revisa también algún banco de exámenes resueltos de tu propia región (muchos institutos y academias, como selectivi.es o examenesdepau.com, publican modelos de años anteriores organizados por comunidad), y usa esta guía para entender el panorama de fondo antes de entrar en el detalle fino.

El bloque de comprensión lectora

El texto de comprensión suele ser un artículo periodístico, una entrada de blog, una carta o un relato corto, casi siempre de entre 300 y 500 palabras. Los temas suelen ser generales: viajes, tecnología, medio ambiente, relaciones, algún dilema cotidiano. Nada demasiado técnico ni especializado, porque el examen quiere medir tu comprensión general, no tu conocimiento de un tema concreto.

Libro abierto con una lupa sobre el texto y líneas abstractas de párrafo flotando alrededor

Las preguntas suelen combinar varios formatos: verdadero o falso con justificación (tienes que copiar la frase del texto que demuestra tu respuesta, no basta con marcar una casilla), preguntas abiertas de comprensión, y a veces localizar sinónimos o antónimos de palabras concretas dentro del texto. Aquí es donde más se penaliza leer rápido y por encima. Vale más leer el texto dos veces con calma que leerlo una vez deprisa y lanzarte a contestar.

Un truco que funciona: subraya (mentalmente si no puedes escribir sobre el enunciado, o físicamente si te dejan) los conectores del texto, porque casi siempre marcan dónde cambia una idea o dónde aparece un matiz importante para las preguntas de verdadero o falso. Y si te cruzas con una expresión que no es literal, un modismo o una frase hecha, no entres en pánico: se explican por contexto casi siempre. Este repaso de frases hechas en inglés te puede servir para reconocer las más comunes antes de que aparezcan el día del examen.

Otro error frecuente es contestar de memoria, sin volver al texto. El examen no te pide tu opinión sobre el tema, te pide que demuestres que entendiste ese texto concreto. Si la pregunta dice "según el texto", la respuesta tiene que estar literalmente ahí, no en lo que tú sabes del tema por tu cuenta. Practicar con exámenes reales de convocatorias anteriores, de los que muchas academias y páginas de refuerzo como buscatuprofesor.es recopilan por asignatura, te enseña rápido a distinguir entre lo que el texto dice y lo que tú das por hecho.

El bloque de Use of English: gramática, word formation y rephrasing

Este es, para la mayoría de estudiantes, el bloque que más nervios da, porque no basta con "entender" inglés: tienes que manipular la lengua de forma precisa. Dos tipos de ejercicio dominan este bloque en casi toda España.

El primero es el word formation: te dan una palabra raíz (por ejemplo "happy") y tienes que transformarla en la forma gramatical que pide la frase (por ejemplo "happiness" o "unhappily"), normalmente añadiendo prefijos o sufijos. El segundo es el rephrasing, también llamado transformación de frases: te dan una frase y tienes que reescribirla usando una estructura gramatical distinta pero manteniendo exactamente el mismo significado, a menudo empezando por una palabra que te dan. La explicación detallada del rephrasing en Selectividad de 321 Learn English tiene ejemplos muy claros de cómo se plantean estas transformaciones y qué errores son los más comunes.

Esta tabla resume los tipos de transformación que más se repiten, con un ejemplo de cada una:

Tipo de transformaciónFrase originalFrase transformada
Voz pasiva"They built this house in 1990.""This house was built in 1990."
Estilo indirecto (reported speech)"I am tired," she said.She said (that) she was tired.
Oraciones condicionales"If you don't study, you will fail.""Unless you study, you will fail."
Comparativos y superlativos"This book is more interesting than that one.""That book isn't as interesting as this one."
Verbos modales"It is possible that he forgot.""He might have forgotten."

Si la voz pasiva se te resiste, tenemos una batería de ejercicios de voz pasiva en inglés pensada justo para automatizar este tipo de cambio de estructura. Y si lo que te cuesta son los comparativos y superlativos, que aparecen constantemente tanto en rephrasing como en la propia redacción, este otro repaso de ejercicios de comparativos y superlativos en inglés va al grano con ejemplos prácticos.

El word formation suele funcionar con familias de palabras completas: a partir de "decide" te pueden pedir "decision" (sustantivo), "decisive" (adjetivo) o "undecided" (participio con prefijo negativo). Cuantas más familias de palabras hayas visto antes del examen, más rápido reconoces qué terminación pide cada hueco: "-tion" y "-ment" para sustantivos abstractos, "-ful" y "-less" para adjetivos que expresan presencia o ausencia de algo, "-ly" casi siempre para adverbios. No hace falta memorizar reglas de lingüística, hace falta haber visto suficientes ejemplos como para que el patrón se sienta automático.

Lo que de verdad marca la diferencia en este bloque no es memorizar reglas sueltas, sino haber visto tantas variaciones de cada estructura que reconoces el patrón al instante. Por eso los ejercicios repetidos, más que la teoría gramatical en abstracto, son los que suben la nota aquí. La misma guía de rephrasing de 321 Learn English recomienda precisamente eso: hacer decenas de transformaciones de cada tipo hasta que dejen de sentirse como un ejercicio de traducción y empiecen a sentirse como una simple sustitución mecánica.

El bloque de Writing: cómo escribir el ensayo

El bloque de writing te pide redactar un texto breve, normalmente de opinión, aunque en algunas comunidades puede ser narrativo o descriptivo. La extensión estándar ronda las 100 a 150 palabras, aunque algunas comunidades permiten llegar hasta 165 con una pequeña penalización si te pasas mucho del límite. No se trata de escribir mucho, se trata de escribir bien dentro de un espacio corto.

Mano sosteniendo un bolígrafo escribiendo sobre un papel con flechas y piezas de puzzle flotando encima representando los conectores

La estructura que mejor puntúa suele ser sencilla: una introducción de una frase que presenta tu postura, dos o tres ideas desarrolladas en el cuerpo del texto, cada una con al menos un ejemplo o justificación, y una conclusión corta que cierra la idea sin repetir literalmente la introducción. Lo que de verdad distingue un ensayo de 2 puntos de uno de 3 puntos no es la idea en sí, sino cómo conectas las frases entre ellas.

Ahí entran los linking words, las palabras que conectan ideas y le dan al texto sensación de fluidez en lugar de frases sueltas una detrás de otra. Esta guía de conectores de nivel B2 de The Globe Formación reúne justo el nivel de conector que pide este examen: ni tan básico como "and" o "but", ni tan artificial que suene forzado en una redacción de 150 palabras.

FunciónConectores en inglésUso en español
Añadir ideas"Moreover", "In addition", "Furthermore"Para sumar un argumento nuevo sin repetir "and"
Ordenar ideas"Firstly", "Then", "Finally"Para marcar el orden de tus puntos
Mostrar contraste"However", "On the other hand", "Nevertheless"Para introducir una idea opuesta o un matiz
Explicar causa o consecuencia"Therefore", "As a result", "Because of this"Para conectar una idea con su efecto
Dar ejemplos"For instance", "Such as", "For example"Para ilustrar un argumento con un caso concreto

Un ensayo con tres o cuatro conectores bien colocados suele leerse mejor, y se nota, que uno con las mismas ideas pero sin ningún hilo entre frases. Si quieres una guía más larga centrada solo en este bloque, con estructuras completas de párrafo y errores típicos que restan nota, tenemos una guía específica de cómo escribir ensayos en inglés que profundiza justo en esto.

Los errores que más nota restan en este bloque no suelen ser de vocabulario, sino de estructura: párrafos de una sola frase, ideas que se repiten con otras palabras para rellenar espacio, o una conclusión que simplemente copia la introducción palabra por palabra. Los correctores valoran mucho más una idea desarrollada con un ejemplo concreto que tres ideas sueltas sin desarrollar. Y ojo con la extensión: quedarte muy corto (setenta u ochenta palabras) también resta nota, aunque el texto esté impecable, porque no da margen para demostrar que sabes argumentar.

Los cambios de la nueva Selectividad 2025-2026

Si ya hiciste la búsqueda de "nueva Selectividad" y te salió un aluvión de artículos contradictorios, no eres el único. Lo que sí está confirmado, y documentado por varias academias que siguen de cerca cada convocatoria, es que el nuevo modelo introduce un componente "competencial" más fuerte: en lugar de preguntas que solo piden recordar una regla, hay más preguntas que te piden aplicarla o razonar sobre un caso concreto. La guía sobre la nueva PAU 2026 de Academia La Llibreta sitúa este cambio en al menos un 20% de las preguntas de cada materia, inglés incluido.

Otro cambio que sí te afecta directamente: la ortografía pesa más. En materias de idioma, incluido el inglés, las faltas de ortografía pueden restar hasta 2 puntos sobre la nota total del examen, un tope más alto que en otras asignaturas, donde suele quedarse en torno a 1 punto. Esto significa que un ensayo con buenas ideas pero lleno de errores de spelling puede perder más nota de la que esperas, así que revisar antes de entregar no es opcional.

El objetivo declarado detrás de estos cambios, según recoge también Academia La Llibreta, es acercar poco a poco los exámenes de las distintas comunidades autónomas a un formato más homogéneo, sin llegar todavía a un examen único para toda España. Eso significa que las diferencias regionales que viste en la tabla de más arriba probablemente se reduzcan con los años, pero hoy, en 2026, todavía existen y todavía importan.

En la práctica, una pregunta "competencial" de inglés no pregunta "¿qué tiempo verbal es este?" sino algo más parecido a "según el texto, ¿qué haría el protagonista en esta situación y por qué?". Exige entender, no solo identificar. Es un cambio sutil sobre el papel, pero cambia bastante cómo tienes que estudiar: memorizar listas de reglas gramaticales sueltas ayuda menos que entender esas reglas dentro de un texto real y practicar con ejemplos completos, no con frases aisladas sacadas de un libro de gramática.

Fechas de la convocatoria 2026: ordinaria y extraordinaria

Las fechas exactas dependen de tu comunidad autónoma, pero el patrón general para 2026 es este: la convocatoria ordinaria se concentra sobre todo en la primera quincena de junio, y la extraordinaria, para quien suspenda o no pueda presentarse en junio, se mueve a finales de junio o los primeros días de julio, con alguna excepción notable.

El repaso más completo de fechas por comunidad autónoma que existe ahora mismo es el de Xataka sobre las fechas de la PAU/EBAU/EvAU 2026, que compara región por región. A grandes rasgos: la mayoría de comunidades celebra su convocatoria ordinaria entre el 3 y el 5 de junio de 2026, Madrid empieza un día antes, el 1 de junio, y reparte el examen en cuatro jornadas. Cataluña es la excepción más llamativa: su convocatoria ordinaria se traslada a mediados de junio, y su convocatoria extraordinaria no cae en julio como en el resto de España, sino en septiembre.

Para la extraordinaria, buena parte de las comunidades la sitúa alrededor del 1 al 3 de julio de 2026, aunque hay variaciones: Asturias la mueve unos días más tarde, del 6 al 8 de julio, Castilla-La Mancha reparte su convocatoria ordinaria entre el 8 y el 10 de junio y su extraordinaria a finales de junio o primeros de julio, y Navarra la adelanta al 24, 25 y 26 de junio. Cataluña, de nuevo, rompe el patrón general: su convocatoria ordinaria se traslada al 11, 12 y 13 de junio, más tarde que la mayoría, precisamente porque su extraordinaria queda reservada para septiembre en lugar de julio.

Si te examinas en 2026, la recomendación real es simple: no te fíes de una fecha genérica que hayas visto en un grupo de WhatsApp, confirma el calendario oficial de tu propia universidad de referencia en cuanto lo publiquen, normalmente a principios de curso. El propio reportaje de Xataka sobre las fechas de la PAU 2026 insiste en este punto porque cada año circulan fechas de convocatorias anteriores que la gente confunde con las del curso actual, y un error de una semana en la fecha puede significar llegar sin haber terminado de repasar el bloque de writing.

Qué pasa si suspendes inglés

Aquí hay un malentendido muy extendido, y vale la pena aclararlo porque genera ansiedad de más: suspender el examen de inglés no significa automáticamente suspender toda la PAU. Recuerda cómo se calcula la fase de acceso: es la media de las cuatro materias obligatorias, no un aprobado independiente en cada una.

Según explica con detalle el artículo de Ilerna sobre qué pasa si suspendes un examen de Selectividad, lo que de verdad necesitas es que la media de esas cuatro materias llegue al menos a un 4, y que la nota final combinada (60% Bachillerato más 40% fase de acceso) llegue a un 5. Eso significa que si sacas, por ejemplo, un 3 en inglés pero un 6 o un 7 en el resto de materias, tu media de fase de acceso puede seguir siendo perfectamente aprobatoria. Un mal examen de inglés no te condena solo si el resto de tu perfil académico lo compensa.

Dicho esto, no es una excusa para descuidarlo. Cuanto más alta sea tu nota en inglés, más sube tu media general, y esa media es la que se multiplica por el 40% de tu nota de acceso final. Un buen examen de inglés puede ser justo el margen que te separa de la nota de corte de la carrera que quieres.

Piensa en un ejemplo concreto: si sacas 8 en Lengua, 6 en tu materia troncal, 7 en Historia y un 3 en inglés, tu media de fase de acceso es 6, que sigue siendo una media aprobatoria de sobra. Pero si necesitas nota de corte alta para una carrera con mucha demanda, ese 3 en inglés te ha costado varias décimas de nota final que quizá no puedas recuperar en la fase de admisión. La lección práctica de Ilerna es clara: suspender inglés no es el fin del mundo si el resto de tu perfil aguanta, pero cada punto que subes en cualquier materia obligatoria, inglés incluido, se traduce directamente en más margen para elegir carrera.

Cómo prepararte de verdad para el examen

La preparación que funciona no es distinta de la que funciona para casi cualquier examen de idioma: repetición, exposición real al idioma y práctica cronometrada. Pero conviene concretarla.

Hazte con exámenes de años anteriores y resuélvelos contra reloj, en condiciones reales de noventa minutos sin diccionario. La mayoría de universidades públicas los publica en abierto, y esa práctica repetida es, según coinciden tanto la guía de 10 consejos de Superprof para preparar el inglés de Selectividad como la guía de preparación de Tus Clases Particulares, el factor que más nota sube, por encima de cualquier libro de gramática. Si prefieres organizarlo por bloques temáticos en lugar de exámenes completos, páginas de refuerzo como yaq.es suelen tener baterías de ejercicios sueltos de gramática y comprensión que puedes usar entre semana, dejando los exámenes completos cronometrados para el fin de semana.

Lleva un cuaderno de vocabulario, separado por temas (viajes, tecnología, medio ambiente, relaciones), y anota también los verbos con preposición y las expresiones fijas que te vayas encontrando en los textos de práctica. Lee inglés real fuera del examen: artículos cortos, cuentos, novelas graduadas. Si te cuesta arrancar con libros en inglés, esta selección de libros de inglés por nivel te ayuda a elegir algo que puedas terminar sin frustrarte. Y para exponerte al idioma de forma más ligera, sin que parezca "estudiar", este listado de pelis en inglés organizadas por nivel es una forma de meter inglés en tu rutina sin que se sienta como deberes.

Practica el writing con feedback real, no solo escribiendo para ti. Pide a tu profesor, o a alguien con buen nivel, que te corrija los ensayos y te señale los mismos tres o cuatro errores que sueles repetir: casi todo el mundo tiene un patrón de error recurrente, y una vez lo identificas, es mucho más fácil dejar de cometerlo. Si en tu instituto no tienes quien te corrija con regularidad, un profesor particular a través de plataformas como buscatuprofesor.es puede ser la diferencia entre repetir el mismo error durante meses o corregirlo en dos semanas. Practicar contra reloj, además, te quita el miedo a quedarte sin tiempo el día real, que es una de las causas más comunes de bajar nota sin que sea un problema de nivel de inglés.

Organiza tu repaso en bloques semanales en lugar de estudiarlo todo de golpe el mes de mayo. Una semana centrada en comprensión lectora y vocabulario, la siguiente en rephrasing y word formation, la siguiente en writing, y luego vuelta a empezar el ciclo con exámenes completos cronometrados. Ese ritmo, según explican tanto Superprof como Tus Clases Particulares en sus respectivas guías, funciona mejor que dedicar una única semana intensiva justo antes del examen, porque el cerebro retiene mejor lo que repasa de forma espaciada que lo que memoriza de golpe bajo presión.

Una última cosa que muchos estudiantes no hacen y deberían: habla el inglés que estás estudiando, aunque sea en voz baja, aunque sea solo contigo mismo. Leer y escribir todos los días para el examen, pero no decir ni una palabra en voz alta, deja una habilidad completamente sin entrenar. Si quieres practicar diez minutos hablando, sin necesidad de encontrar a alguien disponible en ese momento, Comigo deja hablar con Capy y recibir corrección al instante, palabra por palabra, algo que ningún cuaderno de gramática te va a dar. No sustituye tu repaso de rephrasing ni de writing, pero le da a tu oído y a tu boca el entrenamiento que el examen, por diseño, nunca les va a pedir.

Lo que este examen nunca mide

Aquí está la parte que casi nadie te cuenta antes del examen: este examen es, en casi todas las comunidades autónomas, cien por cien escrito. Lees, escribes, transformas frases. En ningún momento te piden que abras la boca y digas una sola palabra en inglés.

Capy la capibara hablando por un smartphone con un bocadillo de diálogo y ondas de sonido saliendo de su boca

Eso quiere decir que puedes sacar un 9 en el examen de inglés de la PAU y quedarte completamente bloqueado si un turista te pregunta algo en la calle. Puedes dominar el rephrasing con voz pasiva y estilo indirecto sobre el papel, y aun así tardar cinco segundos incómodos en pedir un café en inglés sin que te tiemble la voz. No es ninguna contradicción: aprobar un examen escrito de gramática y hablar un idioma con soltura son dos habilidades distintas, entrenadas de formas distintas, y una no garantiza automáticamente la otra.

Es un patrón que se repite curso tras curso: llegas a la universidad, entras en un Erasmus, o simplemente pillas un vuelo a otro país, y descubres que el inglés que dominabas sobre el papel se congela en cuanto tienes que producirlo en tiempo real, sin poder borrar ni volver a empezar la frase. No es que hayas olvidado la gramática. Es que nunca practicaste sacarla en voz alta bajo presión, que es una habilidad completamente distinta a reconocerla en un examen escrito.

Esto no es una crítica al examen. Tiene un propósito claro, medir tu nivel académico de inglés escrito, y lo cumple bien dentro de ese objetivo. Pero si tu meta real va más allá de aprobar, si quieres poder mantener una conversación en un Erasmus, en un viaje, en una entrevista de trabajo en inglés, necesitas algo que el examen no entrena: hablar en voz alta, de verdad, con otra persona o con algo que reaccione a lo que dices. Comigo no sustituye la preparación de la PAU, ni pretende hacerlo. Pero sí llena exactamente ese hueco: aprovecha el inglés que ya tienes en el papel, gramática, vocabulario, comprensión, y lo convierte en algo que puedes decir en voz alta, con lecciones habladas, conversación libre con Capy y juegos pensados para que hables, no para que marques una casilla. Puedes probarlo en https://app.usecomigo.com el día que decidas que aprobar el examen no es tu único objetivo con el inglés.

¿El examen de inglés de la PAU tiene speaking?

En la mayoría de comunidades autónomas, no. El formato dominante en toda España es cien por cien escrito: comprensión lectora, gramática y writing, sin ningún componente oral. El listening sí aparece en algunas comunidades, como Cataluña, Galicia, País Vasco o Baleares, según recoge también la guía de Estudia AI sobre PAU inglés 2026, pero un bloque de speaking real, donde tengas que hablar en voz alta delante de alguien, no forma parte del examen en ninguna comunidad autónoma a día de hoy. Es, precisamente, el motivo por el que tanta gente llega a la universidad con buena nota de inglés en el expediente y aun así se bloquea en la primera conversación real.

¿Qué nivel de inglés piden en la Selectividad?

El nivel de referencia ronda el B1 alto y el B2 del Marco Común Europeo, según coinciden tanto la guía de Estudia AI como la guía de Academia La Llibreta sobre las modificaciones del examen. Eso se traduce en textos de comprensión con vocabulario cotidiano y algo de vocabulario académico, estructuras gramaticales de nivel intermedio-alto como condicionales, pasivas y estilo indirecto, y una redacción que se espera coherente y bien conectada, no perfecta ni sofisticada. No hace falta un C1 para sacar buena nota, pero sí un B2 consolidado, sobre todo en gramática y en la capacidad de escribir con conectores en lugar de frases sueltas.

Si todavía no tienes claro en qué punto exacto estás dentro de esa escala, conviene empezar por ahí antes de lanzarte a hacer exámenes completos: nuestra guía de niveles de inglés de la A1 a la C2 te da una foto rápida de dónde te sitúas hoy, y a partir de eso puedes decidir si necesitas repasar vocabulario básico o si ya estás listo para atacar directamente exámenes de convocatorias anteriores contra reloj.

¿Cuánto dura el examen y qué materiales puedo llevar?

La duración estándar en la inmensa mayoría de comunidades es de noventa minutos, aunque alguna añade unos minutos extra cuando el examen incluye listening, para dar tiempo a reproducir el audio dos veces. No puedes llevar diccionario, ni traductor, ni móvil, ni ningún material de consulta: solo bolígrafo, y en algunas comunidades una hoja de borrador aparte de la hoja de respuestas oficial. Tampoco puedes llevarte el enunciado del examen al salir en la mayoría de casos, así que si quieres repasarlo después, apunta mentalmente los tipos de pregunta que más te costaron nada más salir del aula, mientras lo tienes fresco.

Si te examinas este curso, la mejor estrategia no es memorizar un temario cerrado, porque no existe uno único para toda España. Es entender la lógica común (comprensión, gramática, writing), confirmar la letra pequeña de tu propia comunidad y practicar contra reloj con exámenes reales de convocatorias anteriores. Y cuando cierres el cuaderno de gramática por el día, prueba a decir alguna de esas frases en voz alta. Es la parte que este examen nunca te va a pedir, pero que vas a necesitar mucho después de que la nota esté puesta en tu expediente.

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